Pues nada a levantarse a las 06:15, como casi todos los días en el campamento, pero esta vez mas descansado ya que el día anterior habíamos pasado la noche en una cama y esta noche tampoco estábamos excesivamente cansados, no sabíamos lo que llegaba. Así que a desayunar, y a prepararse que a las 08:00 comienza el día.

campamento

Pues eso, a escasos 2kms de Tazoulait estaba nuestro campamento base y según nos dieron la salida nos fuimos hacia este pueblecito para atravesarlo y 30 kms después comenzar a circular por uno de los parajes no menos espectaculares y singulares del desierto, un CHOT que no es ni mas ni menos, que un lago seco que tiene la misma pinta que un charco cuando se seca y se queda la tierra agrietada por la humedad. Pues asi es…, y allí nos metimos para cruzarlo de Oeste a Este durante 7kms, para después encontrar un palacio de color rosa donde tendríamos que girar a la derecha, para ver poco después el primer control de paso. Teníamos que hacer la etapa de sector medio de velocidad. Cuando llegamos al CP nos quedamos impresionados por la cantidad de niños que teníamos alrededor pidiéndonos agua, líquidos, comida, ropa, de todo. Se te cae el alma a los pies cuando ves eso, pero después de varios días así, te vas haciendo coraza aunque por dentro no dejas de pensar lo afortunado que eres de estar allí disfrutando de tus hobbies mientras ellos mendigan un trago de agua.. qué pena.

entrada rosa

Bueno, cuando nos dieron la salida en el CP, dijimos, bien, esto va a salir bien, como ayer, ya verás, solamente hay que rodear el CHOT, prestar atención al rumbo y no extralimitarse en la velocidad, pero…..

Estábamos los dos contentos porque iba todo perfecto calculado a la décima, para que puntuáramos bien y…  3kms antes de llegar…. Pfffffssssss Mierda hemos pinchadoooo, se nos ha rajado la válvula izquierda, posiblemente por temperatura.  Así que ala a parar, a desmontar el coche entero por dentro para sacar la rueda de repuesto, el gato, levanta, desmonta, monta, ponte en marcha de nuevo y… “Miguel, dale a tope a todo lo que de el panda!!!”, “que dices Tomas que hay que ir a 40¿?¿?!!, “ Qué nooo, que le des a tope a fondo, que llevamos una VM de 20 por habernos parado en medio del tramo, vamosss adelanta a todos a muerteee””, y así fue, tuvimos que hacer esos últimos 3 kms a fondo adelantando a todos a toda velocidad, para que pudiéramos subir un poco la VM pero ya era tarde, una vez llegado al CP de esa etapa la VM era de solo 23 kms hora y por lo tanto habíamos pinchado tanto físicamente, en una rueda, como en los papeles de la clasificación gral. “Joder que mala suerte coño!!”, en cuanto llegamos al CP allí estaba Albert y Miguel preocupados y nos preguntaron que que nos había pasado… les contamos lo sucedido y nos echamos unas risas porque al fin y al cabo aquí hemos venido a disfrutar y a pasar un buen rato.

Después de este pequeño “reto” que nos interpuso el destino en esta etapa, seguimos para mas tarde encontrarnos con un gran rio seco que tendríamos que sortear a lo largo de 2.5kms, y que claramente nos obligaría a estar muy atentos ya que se levantaba gran cantidad de polvo. Había tramos en los que no veíamos ni siquiera al coche de delante, el panda azul de Albert; menos mal que guardábamos cierta distancia de seguridad porque en medio del rio de repente vimos pegar un “vuelo” al Panda de Albert porque había cogido no sabemos que y decidimos en ese instante cambiar la dirección a izquierdas porque por ahí se nos iba a descuajaringar el coche como saltáramos. Eso hicimos y no tuvimos problema, teníamos que conservar la mecánica porque lo mejor vendría mas tarde, teníamos un paso de trialera.

Ciento y pocos kilómetros más tarde y muy cerca de la ciudad de Zagora, cogíamos la pista de la derecha que nos llevaría a lo largo de 30 kms por unas pistas muy pero que muy pedregosas hasta llegar a un puerto en medio de la nada que estaba cubierto de rocas típicas de la zona, que hacían un paso muy difícil para los coches, casi trialero. Allí llegamos, a pesar de las negativas de Miguel ya que no quería mas sorpresas en el día después de las que tuvimos con la rueda reventada.

Cuando llegamos al paso, nos dimos cuenta de que era infranqueable, pero no por la dureza del tramo sino porque había como 15 pandas parados en el camino debido a que el primero de todos decidió que se le romper la bomba de gasolina en ese momento. Y claro hasta que no lo reparó, que paso cerca de media hora no pudimos continuar. Espacio que nos dejo tiempo para revisar el coche, comprobar las cámaras GoPro y ponerlas  apunto para grabar el momento.  Una vez reparado el panda, comenzaron a pasar los coches, y allí estábamos viendo como lo superaban.  Tomando notas para decidir cual es el mejor paso para nosotros porque el ultimo trozo de unos 10mts de largo era una sucesión de escalones mas bien altos que nos harían tener destreza con el volante y con el gas para no saltar y romper por debajo.

Pasado este trazo del mapa, continuamos otro tanto hasta llegar a encontrar el pueblo de Tafetchna, que parecía un portal de Belen, para cruzarlo y encontrar la carretera que nos llevaría durante otros 20kms más hasta el campamento base situado en  Tansikht (Valle del Draa) Donde haríamos la ultima noche en el desierto, al raso y por siempre jamás, de momento.

Llegados al campamento, decidimos hacer la primera parada, no cerca de la tienda de campaña sino en el camión de la organización, para que nos ayudara a enderezar el protector del cárter, la llanta que habíamos doblado el día de antes; y por supuesto cambiar esa válvula rajada por una cámara, para poder aprovechar ese neumático en caso de que fuera necesario, aunque llevábamos otra rueda mas de repuesto. Tratado el coste económico con Moha, el mecánico, se pusieron con el coche para que lo reparasen y lo dejasen a punto para el día siguiente, mientras que nosotros montábamos la tienda y nos duchábamos, sin darnos cuenta de lo que teníamos cerca del campamento.

Después de la ducha y de que el coche estuviera listo, decidimos llamar a nuestros familiares para dar el parte del día y que noticia me cuenta mi padre desde España “hijo estáis cerca del rio Draa y es impresionante de grande” a lo que le digo “Papá aquí los ríos son secos” y me dice “pero este no, acércate a verlo”, efectivamente, me acerco por detrás de las Jaimas de aseo y allí estaba, lento pero seguro, el rio Draa con un enorme caudal de agua, atravesando el sur de marruecos y silencioso para que  no se acuerden mucho de él y le quiten mas agua para dejarlo como a sus hermanos… seco.

Acabándose el día, después de cenar y del Briefing, en el cual nos dijeron que mañana ya era el ultimo día.  Albert, Miguel, Miguel y yo nos decidimos tomar algo diferente por esa etapa que dejábamos atrás para siempre, y que mejor que un té de la zona de hierbabuena que estaba de lujo y que nos dejaba el cuerpo caliente para afrontar lo que era ya la ultima noche en el desierto.