07:30 de la mañana, nos levantamos mucho mejor que el día anterior. Recogemos todo como de costumbre, aseo y a desayunar.

A las 08:20 nos dan la salida del campamento. Nos dirigimos hacia el pueblo de Aoufouss, donde nos están esperando los chavales del colegio  Blaghma, con sus mejores galas a que lleguemos y les hagamos la entrega de todo el material que llevamos los más de 200 panditas que vamos en caravana. ¡Qué pasada! ¡Menudo recibimiento!! Nos cantaron, nos aplaudieron, nos dieron besos y las gracias, nos bailaron, nos invitaron a tomar té y pastas de almendra, y nos dieron las gracias un millón de veces.  Nos lleno de emoción  sentimiento, dejando salir alguna gota de lagrima, fruto de ver como tan poco para nosotros es tanto para otros, y donde tan leve esfuerzo es tan reconocido por quien no te conoce, pero sabe que vas con la mejor de tus intenciones (para repetir).

niños

Después de este momentazo, y a eso de las 12:30 más o menos nos dieron la salida desde la misma escuela para ir hacia la consecución de la tercera etapa del raid, corta, porque solo tiene 110 Km, pero de total navegación y pericia ya que a tan solo 15 Km de aquí están las puertas del Sahara, a la izquierda de Maadid, según llegas. Allí que fuimos, salimos en rumbo sur dejando las grandes dunas de Merzouga siempre a nuestra derecha para adentrarnos en el más puro desierto y así poder saborear lo que es un mar de arena y arena hasta llegar a la prueba de orientación que se hizo en una meseta de unos 20kms de diámetro y que teníamos que picar en dos puntos balizados con una barra y una taladradora de papel para justificar que habíamos llegado pero ojo, solamente teníamos 20 minutos de plazo sino estaríamos penalizados tanto si nos pasábamos de tiempo como si no encontrábamos las balizas.

Dunas

Finalizada la prueba, había que seguir la ruta, pero antes de esto paramos a tomar algo y nos juntamos con Miguel y Albert Gabande para hacer el ágape y la posterior continuación hasta final de etapa. Así iríamos más tranquilos y acompañados.  Después de comer iniciamos el camino hasta el pequeño pueblo abandonado y siempre dejando a la derecha las grandes dunas, y cuando nos encontramos con la carretera que cruzaba nuestro camino, pues a la derecha, dirección Merzouga para llegar al control de paso de llegada.

pueblo

Cuando llegamos al campamento y fechamos el paso del libro, decidimos que esa noche no la íbamos a pasar en la intemperie. Nos pusimos a buscar alojamiento para dormir en cama y sabanas así que un poco más adelante del campamento base hay un pueblo llamado Khemliya donde nos alojamos en un Riad llamado la Maison du Hotels, con todos los servicios y un trato por parte del dueño, exquisito, y encima económico (50€)porque te daba de cenar y también de desayunarJJ; pero nosotros solamente le pedimos desayuno ya que la cena la haríamos en el campamento junto con el resto y porque llegaríamos tarde, ya que queríamos pisar la arena de las grandes dunas y experimentar la sensación de turista y no de competición.

hotel

De vuelta al campamento y ya duchados y arreglados los tres (el coche incluido), me fui a dar un paseo por las dunas para hacer unas fotos y de paso pensar, entre otras muchas cosas, en cómo estaba discurriendo todo, entre tanto, Miguel se fue a hablar con unos italianos de su Panda, para ver que llevaban montado debajo del capo, ya que se veía que su coche corría ligeramente más que el resto, claro que…, “no llevamos nada puesto!!, il nostro panda es de serie” , eso decían…., allí también conocimos al Sevillano, que más adelante os contare.

Dunas

A eso de las ocho y pico nos fuimos a cenar con toda la organización, ya que nos apetecía y previamente a esto nos tomamos un par de cervezas de la marca Casablanca, típica de Marruecos, acompañados de sus correspondientes frutos secos que ellos tienen por doquier para cualquier bebida.

Después de compartir una agradable sobremesa con Albert, Miguel y unos de Cádiz, y de echarnos unas cuantas risas con las anécdotas del día, nos dirigimos todos al Briefing, el cual se celebra a las 21:00 en punto y en el que nos avisarían de los prolegómenos del camino, es decir, cuidado con el combustible porque nos estaríamos como 185 kms sin ver un área de repostaje y por lo tanto nos tendríamos que beber el Jerry can de reserva que traíamos desde Madrid.

BriefingDespués de las directrices del director de carrera, nos retiramos a nuestro Riad, donde nos esperaba una cama agradable y unas ganas romperla a dormir que nos superaba, pero…, oh no se levanto de repente una tormenta de arena que nos dejaba medio ciegos y cuando logramos entrar en el coche, nos dimos cuenta de que ni con todas las luces de nuestro Panda lográbamos ver mas allá del morro porque estaba tan denso el ambiente que no había manera de avanzar. Con decir que la carretera estaba a escasos 200 mts y nos costó algo más de 10 minutos encontrarla porque no veíamos un pimiento, madre mía qué momento más chulo, complicado  e intenso. Luego ya no tuvimos problema en llegar de nuevo al Riad.

Ala a Dormir, hasta mañanaaaaaa, pero…. Esto no se a acabado porque a eso de las 5 de la mañana empezamos a escuchar como unas voces a lo lejos, lo cual nos empezó a medio preocupar porque no sabíamos que sucedía, encima estábamos a 2 kms del campamento en una casa en un pueblo… buff, hasta que nos dimos cuenta de que era la mezquita llamando a la primera oración del alba que se hace a esas horas, jolín, el imán nos había despertado, … luego ya se unieron los burros y los camellos  comunicándose entre ellos….

Bueno, a pegar el ojo otro ratito hasta las 07:00.